Okupación-Bélgica

Okupación: ¿Por qué en Bélgica hay menos casas de okupas?

Continuamos analizando el fenómeno de la okupación como consecuencia del aumento de casos desde 2015, los cuales se estiman han subido más de un 40%.

Como veníamos repasando en anteriores entradas, de 2015 a 2019 las denuncias por okupación aumentaron un 40%. Si bien, no existen datos oficiales, sobre el fenómeno, del Ministerio de Vivienda desde 2011. Con la llegada de la pandemia y tras la cuarentena se estima que los casos han aumentado. Independientemente de como lo califique la ley, la okupación de una vivienda es una usurpación de la propiedad privada y un allanamiento de morada. Sea el tipo de residencia que sea. Los casos de impago aumentaron un 70% tras el inicio de la cuarentena y se estiman continúen subiendo.

No todos los casos de impagos tienen que acabar en okupación, pero conviene empezar a estudiar métodos más efectivos para protegerse frente a estas situaciones. Si bien queda claro en las últimas fechas, la vivienda y la okupación sigue siendo una incertidumbre en el Gobierno. Por ello, hoy repasamos las claves de Bélgica, un país con un pasado ligado a la okupación, que ha descendido enormemente las cifras en los últimos años.

Las claves de Bélgica para reducir la okupación

Principalmente se debe a dos leyes introducidas en la jurisdicción belga. Una referente a la okupación de inmuebles vacíos y otra encaminada al alquiler temporal. Amabas leyes han desarrollado un contexto favorable al alquiler de corta duración. Empresas especializadas en este tipo de alquiler han facilitado el acceso a una vivienda a un precio asequible. Al mismo tiempo que han desincentivado la okupación.

Estas leyes reciben el nombre de Ley Wet Kraken en Leegstand (2010) y Ley Wet Tijdelijke Verhuur (2016). Su traducción vendría a ser Ley de okupación y vacantes y Ley de alquiler temporal, respectivamente. Ambas leyes han permitido tomar iniciativa sobre miles de viviendas vacías cubriendo las necesidades públicas de vivienda. Sin trasgredir o vulnerar las seguridad de propietarios e inquilinos.

¿Qué es la Ley de okupación y vacantes?

La primera parte de esta ley puede sonar chocante. Otro tipo de vulneración de la propiedad. Pero recordemos que ha surtido efecto frente a la okupación y los niveles en Bélgica han descendido alcanzado mínimos históricos. La Ley de okupación establece que no hay acciones penales para la okupación de edificios o inmuebles que lleven al menos un año vacíos.

En contraparte, las penas por okupación se han intensificado. En concreto, la okupación en Bélgica se castiga con hasta 2 años y 8 meses de cárcel, en función de si ha habido violencia o no durante la okupación.

Esta medida disuade a los okupas más precarios. Además, permite una actuación más efectiva del ayuntamiento. Por otro lado, si la vivienda queda desocupada deberá ser notificado. De tal manera, que si el inmueble queda vacío por un año, el ayuntamiento buscará un inquilino para el mismo. Llegando a obligar al propietario a tomar medidas de conservación y mejora del mismo.

Con estas dos vías, entra en vigor seis años después la segunda ley. Debemos tener en cuenta, que por aquel entonces, al igual que España, el alquiler residencial en Bélgica se consideraba de larga duración. Únicamente se abarcaba la corta duración para alquileres vacacionales. En lenguaje jurídico, a partir de un año de contrato de alquiler, el mismo se considera de duración ilimitada.

La Ley de alquiler temporal en Bélgica

Esta ley amplió las posibilidades del alquiler temporal. Permite, primero de todo, celebrar contratos de corta duración por tiempo limitado, como los de un alquiler de local comercial. Y que puede alcanzar hasta los dos años de duración. De tal manera, que si el propietario no notifica el cese de contrato con un mes de antelación al vencimiento, pasará considerarse de tiempo indefinido. Por su parte, el inquilino puede desistir libremente el contrato incluso antes de llegar a la fecha acordada. Este nuevo régimen de alquiler promueve la mentalidad de alquileres de corta duración sin miedo a que se eternicen.

A su vez, para evitar la sucesión de contratos parciales, se considera que a partir del segundo contrato, el alquiler es de duración indefinida. Independientemente de la fecha pactada.

Además, los contratos de alquiler de tiempo parcial, pueden convocarse a razón de la tipología del inquilino. Encontramos entre estos motivos y categorías a: estudiantes y trabajadores extranjeros o que hayan tenido que mudarse. Personas que hayan tenido que abandonar su casa por renovación o demolición. Inquilinos en situación de emergencia o aquellos con contrato temporal de segunda o última oportunidad.

Con las mismas normas, se incluye también el alquiler de habitaciones. Alcanzando una duración de hasta 5 años.

¿Y para el propietario?

El propietario puede hacer uso de la cláusula de “uso personal urgente”. Con ella, el arrendador puede recuperar su vivienda sin tener que concluir el periodo pactado. Uno de estos casos puede darse con inquilinos de entre 18 y 27 años que lleven en la vivienda 5 o más años. Esto puede aplicarse también a estudiantes de doctorado. Además, los estudiantes son intercambiables. Es decir, al final de un contrato de alquiler a estudiantes, el propietario puede seguir alquilando a la misma categoría de personas.

¿Cómo es el alquiler social de Bélgica?

Bélgica es uno de los países europeos con más vivienda social. En total, un 35% de su vivienda en alquiler está destinado a este uso. La regulación belga de alquiler contempla medidas interesantes para familias numerosas (8 o más miembros). Si estas familias reducen sus miembros, puede ser obligada a abandonar el inmueble para ser ocupado por otra familia numerosa. Esta medida es a consecuencia de la escasez de viviendas de gran tamaño en Bélgica. En caso de utilizar la cláusula de “uso urgente”, el propietario deberá ofrecer una alternativa habitacional a la familia. En algunos casos, tendrá que costear la mudanza y suministros de los inquilinos que abandonan el piso.

Por otra parte, la ley establece el arrendamiento intermedio o por cláusula diplomática. El inmueble puede ser alquilado si el propietario no lo está usando. Por ejemplo, el caso de una persona que esté trabajando en el extranjero. En caso de regresar, el propietario podrá desistir el contrato de alquiler temporal.

Bélgica-Okupación

Bélgica contra la okupación: un modelo a estudiar para España

Como hemos mencionado, el Bélgica se ha incentivado una mentalidad cortoplacista en el alquiler. Esta mentalidad está siendo utilizada por empresas especializadas para desincentivar acciones de okupación. En contraposición, ofrecen alquileres temporales de bajo precio a colectivos específicos.

La regulación belga ha permitido, también, aprovechar inmuebles vacíos de uso no residencial para cubrir las necesidades de vivienda. Bajo la autorización de los organismos competentes, locales comerciales y oficinas, pueden ser readaptados temporalmente para su uso residencial a un bajo precio. Esto ha permitido que empresas dedicadas a la “gestión de vacantes” se encarguen del arrendamiento temporal de este tipo de infraestructuras.

¿Qué opciones ha puesto sobre la mesa Bélgica para reducir la okupación?

Son muchas las medidas que ha tomado Bélgica para reducir la okupación. Bien convendría repasarlas para ver cuáles pueden servir como ejemplo para la vivienda en España.

En primer lugar, el uso de todos los espacios posibles como residencia: molinos, almacenes, construcciones abandonadas, etc.

Han transformado zonas industriales y portuarias que habían quedado en desuso. En contraposición, estas transformaciones conllevan un largo trámite burocrático para cambiar la categoría a residencial.

Permitir el uso de oficinas y locales comerciales para el alquiler residencial.

Utilización temporal de edificios vacíos. Esto permite a los propietarios de inmuebles vacíos destinarlos al alquiler sin una gran inversión mientras esperan otras alternativas.

Permiten la gestión de edificios que van a ser demolidos. Es decir, las empresas de “gestión de vacantes” pueden ofrecer un alquiler residencial temporal a bajo coste. Garantizando un mínimo de habitabilidad y suministros. Se ha consolidado un sello de calidad en esta materia.

El sector de vacantes. ¿Un buen ejemplo de la colaboración público-privada?

La gestión de vacantes es un verdadero ejemplo de colaboración público-privada. Bélgica ya cuenta con más de 100 compañías dedicadas al sector en auge que ha permitido aumentar el parque de viviendas de alquiler. Permite, además, aportar alternativas a los propietarios con inmuebles vacíos y ofrece una vivienda digna para determinados colectivos.

Bélgica ha reducido su tasa de vivienda vacía situándolo entre el 1% y el 2%. Representa un buen ejemplo a estudiar de cara a resolver la cantidad de viviendas vacías existentes en España. Además, puede arrojar algunas alternativas para afrontar la dificultad de ciertos colectivos para acceder a una vivienda, como son los jóvenes o personas con bajos ingresos.

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