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¿Cómo queda el sector seguros en España a finales de 2020?

Un breve vistazo a la situación del sector seguros en España que busca reducir la dependencia bancaria y dar el salto a la digitalización.

El 2020 no ha sido solo el año de la pandemia. Desde hace ya unos meses no dejan de aparecer noticias sobre fusiones y acuerdos de bancos. El sector seguros en España mantiene una larga dependencia de la banca para su funcionamiento. Poco a poco, el sector asegurador ha dado pequeños pasos para reducir esta situación y dar el salto a la digitalización del negocio. En este sentido, reducir los intermediarios en la emisión de pólizas disminuiría los costes de la dependencia bancaria. La digitalización del sector se presenta como una nueva forma de avanzar un mercado estancado. No obstante, por el momento el sector seguros continúa su camino tradicional, buscando sinergias con la banca. Al mismo tiempo, surgen star-ups con nuevos conceptos para el sector.

Expectativas para el sector seguros en España

El potencial de crecimiento del negocio asegurador tiene una capacidad limitada en España. En la parte de vida, hay una batalla perdida con los fondos de inversión. Es un producto por el que también han apostado las aseguradoras para retener o captar ahorro de las familias. Y en no vida, la penetración de los seguros y el crecimiento potencial de la economía o de la población suponen un margen restringido. De acuerdo con los datos del índice global de potencial asegurador de Mapfre.

Este índice sitúa España por debajo de países del entorno (Italia, Francia o Alemania). Lejos de China, Estados Unidos, India, Rusia o Indonesia, que encabezan el ‘ranking’. En este contexto, hay un esfuerzo de las aseguradoras por reducir costes. Además de aumentar las vías de ventas para rebajar la dependencia con los bancos. Ya que habrá menos jugadores tras esta crisis con los que tener un acuerdo de banca seguros.

El sector seguros busca reducir su dependencia de la banca

Las aseguradoras ya han reducido la dependencia de la banca en la rama de seguros de vida y hogar. Acumulan un descenso desde el 73% de las primas en 2016 hasta el 65% en 2019. Pero en no vida, la banca ha subido del 13% al 14%, y sigue intentando ganar terreno. Si se contabilizan solo las aseguradoras con acuerdos de banca seguros, el ramo de no vida sube al 38%.

Destaca la dependencia de Caser con la venta de seguros en Ibercaja, Unicaja y Liberbank. También están por encima de la media en el negocio de vida, agrega, Zurich, con un 92% a través de Sabadell. Aegon, con un 77% con Banco Santander. Santalucía, con un 69% a través de Unicaja. En no vida, sobresalen Mutua, con un 73% por su acuerdo con CaixaBank por Adeslas. Y Aegon, con un 71%, nuevamente con el Santander.

Uno de los canales por los que están apostando las aseguradoras es el digital. No es solo una cuestión de adaptarse a la digitalización de los procesos. También de reducir el coste marginal de cada operación. Un ejemplo de ello fue la inversión de 100 millones de euros por parte de Liberty este verano a nivel europeo para potenciar la contratación digital poniendo su oferta en la nube.

La digitalización del sector

El 22% de las pólizas se contrata “online”, ya sea directamente o por un mediador digital como los rastreadores, con lo que hay margen para subir este porcentaje. En este sentido, Rastreator, Acierto y otros rastreadores (cuya figura es la de mediador) han despertado el interés del capital riesgo por su potencial en los últimos años.

Mapfre conserva una participación minoritaria en Rastreator (el accionista mayoritario es Admiral). La aseguradora que preside Antonio Huertas deberá evaluar su posición en el mercado español. Especialmente cuando se formalice la ruptura con Bankia una vez se fusione con CaixaBank.

Aunque tendrá margen para pujar por nuevos acuerdos de bancaseguros. En el mercado, se especula con que desbanque a Aegon en Banco Santander. Mapfre ha dado pasos en los últimos años para potenciar sus ventas más allá del canal bancario. Verti es su aseguradora digital, pero con primas de 79 millones en 2019. En contraste con los 23.000 millones de Mapfre. Además, aún no ha entrado en beneficios.

Esta es una prueba del escaso recorrido que han tenido hasta ahora las aseguradoras con canales no tradicionales. Hasta el punto de que Verti ha creado una sociedad (Verti Mediación de Sociedad de Agencia de Seguros Vinculada) para poder vender seguros de Mapfre.

¿Qué pasa con los fondos de inversión y el asesoramiento financiero?

Otra apuesta del grupo asegurador es crecer en el segmento de asesoramiento y gestión de inversiones. La empresa ha acelerado la apuesta por Mapfre Gestión Patrimonial, con una red de 93 agentes financieros. Además,  compró el 10% de Abante Asesores. No obstante, Mapfre ha movido menos el mercado que su rival, Mutua Madrileña.

El grupo presidido por Ignacio Garralda se convertirá en la mayor aseguradora de España. Por primas con la fusión entre CaixaBank y Bankia. Ya que de esta manera elevará el perímetro de actuación de Adeslas, “Joint Venture” de CaixaBank y Mutua. Pero también su dependencia del canal asegurador. Sin embargo, los pasos dados por la entidad van en dirección contraria, como la inversión en el negocio de “car sharing”. O la apuesta por ser un líder de servicios financieros con la compra de EDM, Alantra WM, Alantra AM, Cygnus y Orienta Capital.

Mutua se ha convertido en el gran “consolidador” de la industria de activos bajo gestión (junto a Andbank). En el primer mes del covid, rompió negociaciones con ATL Capital, firma de banca privada de 1.700 millones bajo gestión. Con un tamaño similar a Orienta aunque más centrada en Madrid.

Santalucía estuvo a punto de llegar a un acuerdo de compra por el 50% (con opción de aumentar la participación). Valoraban así la compañía en más de 35 millones pero el acuerdo se rompió hace un mes a falta de la firma. En cualquier caso, Santalucía busca crecer. Más después de haber pujado hace un año por Caser. Y de comprar en 2018 el negocio en España de Aviva, así como la gestora independiente Alpha Plus.

Fusiones, compras y movimientos del sector seguros

Caser, fue adquirida en un 70% por el grupo suizo Helvetia. También trata de crecer en este segmento. Para ello, ha llegado a acuerdos para ser gestora de planes de pensiones de firmas que no tienen sociedad propia para ello. (Magallanes, Triodos o los ‘robo advisors’ Indexa y Finizens) Además está desarrollando una red de agentes que ha pasado este año de 20 a 35, y busca alcanzar los 100 mediadores para 2023.

La misma apuesta lleva Allianz. La alemana recibió 935 millones del Banco Santander para romper su acuerdo en seguros, fondos y planes de pensiones con Popular. Acto seguido, Allianz adquirió el 50% de BBVA Seguros en España para crear una “Joint Venture” por 377 millones para seguros de no vida excluyendo salud.

Es decir, Allianz pelea por su cuota de mercado a través del canal bancario. No obstante, se ha unido a pujar por la vía patrimonial. Allianz ha lanzado una gestora en España para vender planes de pensiones los cuales consideran desde la compañía como novedosos. También anunció que lanzará próximamente fondos de inversión y que sigue potenciando su red de mediadores. Ya hay 700 entre agentes y corredores.

La dependencia bancaria sigue vigente en el sector seguros

Aegon, por su parte, que cuenta con un acuerdo de banca seguros con Santander. Ha creado la sociedad Aegon Investment Management para comercializar fondos de inversión, gestión de carteras, asesoramiento de inversiones o recepción y transmisión de órdenes. Es decir, una sucursal de su BV (sociedad en Países Bajos) para distribuir productos y servicios de Aegon Asset Management.

La concentración bancaria puede cambiar el mapa de acuerdos. Unicaja tiene un acuerdo con Santalucía en seguros de vida. Bien les convendría revisar si culmina la fusión con Liberbank, mientras que Mutua desplazará a Mapfre de Bankia. BBVA y Sabadell habrían supuesto un reto, al tener que revisar acuerdos con Allianz, Zurich y Sanitas.

El futuro del sector seguros

En España, hay mucha fragmentación en el sector asegurador. Falta consolidación. Va a polarizarse más, con unas pocas aseguradoras capaces de comprar grandes acuerdos y el resto con un tamaño más reducido, controlando costes. En el ramo de vida, operan 62 entidades, concentrando las 10 primeras el 71% de las primas de 2019.

En el caso de no vida, el número de grupos asciende a 97 y la cuota sobre primas de 2019 de las 10 primeras suma el 65%. Si eliminamos entidades con elevado nivel de especialización, la lógica del mercado debería suponer la concentración en ambos ramos del mercado en no más de 20 entidades.

Así, los consultores ven difícil reducir la dependencia de la banca. Las alternativas para la reducción de la dependencia bancaria serían poco eficientes desde un punto de vista de resultados. No se cree conveniente invertir en el desarrollo de mayor capacidad de redes agencias tenga sentido en un mercado con más de 60.000 intermediarios.

Las propuestas directas al consumidor son intensivas en capital y gastos de ‘marketing’. Tienen a medio plazo un espacio limitado aunque creciente. La previsión es que la importancia del canal bancario en la distribución de seguros siga creciendo de forma importante. La consolidación del sector bancario ayudará, ya que se buscarán sinergias.

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